musica

jueves, 25 de agosto de 2011




                               MI PRIMER IM: A los 55

 


                                      SI TU QUIERES: TU PUEDES.

                                                                                   

 
Había disputado muchas maratones hasta mis 53 años; Madrid, San Sebastián, Jarapalos, Londres, New York, Berlin; pero la edad y las marcas, junto con las lesiones no me permitían ya disfrutar como lo hacia antes; es en este preciso momento cuando Sergio, un gran amigo, me invita a participar con un grupo de compañeros, en Lisboa, en un medio ironman. No tenia bici y apenas podía hacer 500 m a nado, pero desde el primer momento supe que ese era el reto a superar, y así fue, lo hice, y descubrí lo divertido y lo bien que me adaptaba al triatlón, y sobretodo lo que me aporta, como reto y como satisfacción personal, cosa que había perdido en los maratones.
                 
                     

Tras Lisboa vinieron el Titan, el Ican, los Xchaleger..etc. Era el momento de hacer un IM completo, y siguiendo los pasos de Ramon Garcia, un triatleta murciano  amigo, decidí por Alemania. Como Frankfurt es casi imposible pues optamos por Regensburg. Lo solicite, y a principios de Diciembre me lo conceden. Pagamos  y manos a la obra, o sea a entrenar de lo lindo. Como había hecho hasta ahora mi plan de entrenamiento era totalmente autodidacta, hasta que otra vez mas los sabios consejos de Sergio me pusieron en manos de un entrenador que me guiase y me ayudara a conseguir tal propósito:
Jose Manuel, MUCHISIMAS GRACIAS, porque sin ti este sueño no se hubiera realizado. Has conseguido en mi la realización de un IM con un nivel de competición y  de dureza que sin tus profesionales consejos y directrices no lo hubiera superado; y menos con 55 años. Repito: MUCHISIMAS  GRACIAS.

Tras unos meses de fuertes entrenamientos y un complicado aparato logístico, el día cinco de agosto me encuentro en la bella ciudad de Regensburg  retirando el dorsal 944, tras pago de 15 € y preguntando en información algunas cuestiones que no tenia del todo claras, como si podía correr la maratón con música, claro yo no esperaba la música de miles de espectadores animando durante los 42 k, entre ellos un grupo de españoles, mi cuñada y por supuesto mi mujer, que cada vez que los veía me daban alas para correr mas y mas.
A las 4 am estábamos todos levantados para ir al desayuno y hacerlos correspondientes menesteres y aseos. Tomamos nuestro SEAT Ibiza de alquiler y nos dirigimos al lago Guggenberger, a 16 km de Regensburg, para dar comienzo la prueba. A 3 km del lago nos detienen, pues esta todo cortado para la competición, y nos dirigimos a pie hasta la zona marcada de boxees. Los partes anunciaban lluvias persistentes hasta las dos de la tarde, y vamos que no se equivocaron para nada, ya poniéndome el neopreno nos cayó un chubasco que nos caló como a las sopas. Tras sonar el himno alemán,  a las 7 en punto  dan el pistoletazo de salida. No estaba nervioso, pero sabia que el reto era fuerte. La salida fue muy buena hasta que llegué al embudo de las primeras boyas y desde ahí hasta el final me fueron dando de lo lindo. Yo solo mido 168 cm y en el agua soy muy vulnerable frente a los gigantones centroeuropeos. Tras 1.06 h. en natación tomé la bici dispuesto a realizar los 180.2 km. Tenia mucha confianza en mis posibilidades pues la bici es un puntal a mi favor, lo que no me esperaba eran las 5 horas de lluvia y viento que me acompañarían en todo el recorrido. Las duras subidas las hacia con holgura, sin pasarme de vueltas y adelantando a muchísimos participantes, me acordaba de Ramon cuando me decía que subir en bici lo hacen los que vivimos de pirineos hacia a bajo. Ahora, en las bajadas me pasaban como aviones, le tenia miedo al agua y a un posible accidente, como luego así fue; me salí de la carretera en una curva cerrada y me fui contra el público, que fueron los que me ayudaron a no besar el suelo. Pensé en ese momento que yo no había venido a Regensburg para visitar el hospital y durante todo el trayecto fui lo mas cauto posible, siguiendo todas las directrices de Jose Manuel.
                                         


A la maratón le tenia autentico pánico, siempre he dicho que el plato mas duro del triatlón es la carrera, pues ya llegas escasito de fuerzas. Este día fue todo lo contrario, es lo que mejor me salió, 3.30 en los 42 km. Pero lo sorprendente es lo bien que me encontraba; mis sobrinos que me seguían por Internet me comentaron que en el kilómetro 31 estaba corriendo a 3.50 m/km. Al final me relajé un poco para disfrutar los últimos momentos. Entre en meta gozoso, alegre y sobretodo muy entero que es una de las metas que perseguía. No quería sufrir en exceso y así lo hice.




El Lunes 8 de agosto fuimos al centro  de recepción del IM para ver los resultados; sabía que no lo había hecho del todo mal, pero que Hawai estaba difícil. En un principio me incluyeron en una categoría que no es la mía, hasta que tras reclamar y esperar los resultados finales me comunican que estoy entre el sexto o séptimo de mi categoría de 55  a 59 años. Pensé que no estaba mal para ser mi primer IM. El primer clasificado me llevo unos 20 minutos y que el proyecto de Hawai es viable. Si yo en vez de ser ciclista de secano lo fuera de mojado, al tramo de bici le hubiera quitado de 10 a 15 minutos.

Cuando dieron los trofeos de mi categoría, no voy a negar que me hubiese gustado estar en el podium, que es el regalo que deseo hacerle a Jose Manuel, pero no fue así.
Deseo terminar contando el momento que mas me emociono y que espero que me ayude a seguir con el triatlón todo el tiempo que la salud me lo permita. Cuando en el recinto donde se entregaban los premios subieron a retirarlos los atletas de más de 65 y 70 años; las 2000 personas que había, se levantaron y rompieron a aplaudir como yo jamás había visto. El reconocimiento al esfuerzo y a la constancia deportiva quedaba patente. Allí nadie miraba los tiempos invertidos ni les decían viejos canosos como por ejemplo a mi me ha llamado aquí; sino todo lo contrario aplausos y mas aplausos. Este hecho me da pie para seguir e intentar entrar en Hawai, pero por la puerta grande.